martes, 26 de octubre de 2021

EN DEFENSA DE LA REPUBLICA: UN DOCUMENTO SOBRE LA INUGURACION DEL CEMENTERIO LA APACHETA EN AREQUIPA

 

La mañana del 16 de setiembre de 1833 una urna que contenía los restos de quien se creía de Mariano Melgar, fueron llevados a la Catedral de Arequipa por las autoridades de la ciudad, presidida por el prefecto Juan José Salas; de esta manera se inició la ceremonia de la inauguración del cementerio La Apacheta.  Según Arturo Villegas Romero “con asistencia del elemento oficial y del pueblo, se celebraron solemnemente exequias, mientras los templos de la ciudad doblaban cada 5 minutos. La urna fue dejada el túmulo, hasta la tarde en que debían ser trasladada al cementerio” (ROMERO. 1985, 423).

En la puerta de la Catedral los recibió el Chantre Doctor Manuel Rivero con los demás miembros del Cabildo Eclesiástico mientras el Obispo José Sebastián de Goyeneche se encontraba en el coro de la Basílica esperando el ingreso de la procesión fúnebre para iniciar la ceremonia que empezó entonando un solemne responso que el mismo Obispo Goyeneche dirigió; luego los asistentes a aquel acto caminaron  en procesión con los restos de Melgar  al nuevo cementerio, de La Apacheta, ubicado entonces a las afueras de la ciudad de Arequipa para la inauguración.

Aparentemente el obispo Goyeneche no asistió a la inauguración del nuevo cementerio, lo que suscito posteriormente diferentes opiniones sobre el sentimiento antipatriota del obispo, así lo expresó Deán de la Catedral Juan Gualberto Valdivia Cornejo en el discurso que rindió frente a los restos de Melgar en la misma inauguración, como lo veremos más adelante; también en la opinión del periódico El Republicano del sábado 21 de setiembre de 1833.

Aunque se sabe que los restos de Mariano Melgar que no son los que sepultaron en la inauguración del cementerio La Apacheta; sin embrago, en aquel año de 1833 se si lo creyeron Los restos de Melgar fueron traídos desde el pueblito de Umachiri en Puno, exhumados de la capilla de Santiago por el teniente Gonzales Taramona, quien los reconoció a su modo “La idea fue aceptada y se comisiono y se comisiono al efecto, al ayudante del General Nieto, Teniente González Taramona, para que hiciera conducir los restos. Gonzales cumplió con toda felicidad la misión […] se encontraron los restos sepultados en la capilla de Santiago perteneciente al Curato de Umachiri, con la singularidad que, desde esa época hasta el día, no se han enterrado allí más que el Auditor Melgar y el Teniente Coronel Dianderas, que fue fusilado junto con aquel y por la misma causa. Se exhumó el cadáver que conservaba la cabeza perforada solo por la bala que le quito la vida” (ibíd., 442).  Según Arturo Romero Villegas, el teniente González Taramona remitió un informe; sin embargo, alega que para el año que escribió su tesis (1945) ya no se encuentra dicho informe en la Prefectura “…y se na traído credenciales auténticas de su realidad que  obran en la secretaria de la prefectura (el expediente fue entregado a la prefectura, pero hoy ya no existe)” (ibíd.). 

En el cementerio de La Apacheta, el Deán de la catedral de Arequipa Juan Gualberto Valdivia Cornejo, pronunció un eufórico discurso que fue comentado en la opinión pública de entonces; el Deán Valdivia dio a entender que la inasistencia del Obispo  Sebastián de Goyeneche a la bendición del nuevo cementerio y la inhumación de los  restos de Melgar no tenía otro sentido de que “su pastor había abandonado su grey […] que desprecio la invitación que el señor Prefecto le hizo para que como patriota asistiese al ceremonial fúnebre que los arequipeños hacían a Melgar…” (citar); el vibrante discurso del Deán Valdivia termino con un elocuente  beso al cráneo de Melgar. Posteriormente en el desaparecido semanario arequipeño “El Republicano" del sábado 21 de setiembre de 1833 se detallaron los hechos de esta ceremonia acusando al Obispo Goyeneche de antipatriota por la ausencia a los actos en el nuevo cementerio.

Frente a esta situación José María de Alvizuri abogado del obispo Goyeneche, circuló un impreso de dos páginas titulado “Defensa de la Republica”; en este opúsculo, Alvizuri, descarga contra “El Republicano” y el Deán Valdivia, acusando al semanario de falta de ética por no escribir la verdad, pues la ausencia del Obispo Goyeneche en el cementerio se debe a que el Prefecto, Juan José Salas, no lo invitó a la ceremonia de inhumación de los restos de Melgar,  y que por demás esta de acusarlo de antipatriota porque “coopero en cuanto estaba en sus facultades a la solemnidad de la memoria de Melgar…” (DEFENSA. 1833) en la Catedral.

Al Deán Valdivia lo acusa de exclaustrado e hipócrita, que no tiene respeto a la religión y que incitó “a que las ovejas se separen de su pastor”, que fingió lágrimas ante los restos de Melgar y el beso que dio al cráneo fue patético; “así lo ha visto y presenciado todo Arequipa y a expresado general indignación [y ] compadeciéndolo por su ignorancia y criminales expresiones” (Ibíd.).

El impreso de dos páginas con el título “Defensa de la Republica” y firmado por José María de Alvizuri circuló en 1833 aparentemente después de los sucesos en la inauguración del cementerio La Apacheta el 16 de setiembre de 1833. “Defensa de la republica” se imprimió en la “imprenta publica de Francisco Valdez y Hurtado”, según se lee en el mismo documento; un ejemplar se conserva en el Archivo Regional de Arequipa, Corte Superior de Justicia, Causas Judiciales año 1836, de donde lo extraemos para esta publicación.  No sabemos la cantidad de tiraje que se mandó a imprimir.

En este impreso José María de Alvizuri defiende al obispo José Sebastián de Goyeneche de las acusaciones que aparecieron en El Republicano “del sábado 21 del corriente” (setiembre) de hacer “una relación pintoresca de la bendición del panteón y del modo como fueron sepultados esos restos”, haciendo referencia a los de Mariano Melgar, y de calumniar al obispo y la alta dignidad episcopal   insertando en dicha edición “la indecente peroración del exclaustrado Dr. Juan Gualverto Valdivia”.  

BIBLIOGRAFÍA

ARENAS FIGUEROA, Mario. El deán Valdivia: símbolo de Arequipa republicana. Editorial UNSA. Arequipa 1996. 

EGUILUZ MENENDEZ, Percy. El beso del Deán. En https://www.academia.edu/ . Arequipa 2019.

FUENTES PASTOR, Helard. Historia del Cementero General La Apacheta. Arequipa 2016.

PERALTILLA DIAZ, Artemio. El periodismo arequipeño en la Emancipación del Perú. Arequipa 1971.  

VILLEGAS ROMERO, Arturo. Un decenio de la historia de Arequipa 1830 -1840. Edición Fundación Gloria. Arequipa 1985.




TRANSCIPCIÓN DEL IMPRESO

1.- [titulo] Defensa

2.- [titulo] de la republica

3.- En el republicano del sábado 21 del corriente se nos detalla la suntuosidad con que

4.- introdujeron a la ciudad los restos del Patriota Melgar. Asi mismo se ha una relación

5.- pintoresca de la bendición del Panteon, y del modo con que fueron sepultados esos res-

6.- tos en el. Si haya ecsajeracion, lo conocerán los que presenciaron y asistieron a ambas fun-

7.- ciones. Mas como al hacer los relatos se notan calumnias contra el Iltmo. Sr.  Obispo y

8.- se advierte que el espíritu que dirije al Redactor de dicho Republicano, es el de degradar

9.- la alta dignidad Episcopal, con cuyo objeto se ha incertado la indecente peroración del

10.- exclaustrado Dr. D. Juan Gualverto Valdivia; guiado de los respetos que como Catolico

11.- Apostolico Romano, tengo a la autoridad Eclesistica, me considero en la obligación de

12.- acreditar al dignísimo e Iltmo. Pastor, el sentimiento de que está lleno mi corazon, por la

13.- amargura que habrá sufrido el suyo, viéndose calumniado con las groseras imposturas que

14.- se indican, ya en la redaccion, y ya en la peroracion. Estoy cierto, que no solo yo, el me-

15.- nor de los arequipeños, si también todo todo el Pueblo alto y bajo, miraran con hor-

16.- ra y ecsecracion, lo que tiene referencia en contra del Iltmo. Sr. Obispo. Si; es jene-

17.- ral la admiracion que ocupa a todo vecino, por la desfachates con que se suponen he-

18.- chos que no han ecsistido, y que solo tienen tendencia a los siniestros fines de promo-

19.- ver la anarquía, y alterar la bien sentada armonía que reina entre las dos autoridades

20.- voy a manifestar esas falsedades y calumnias.

21.- Se dice que la urna fue recibida en la Iglesia Catedral por el Sr. Chantre Dr. D. Ma-

22.- nuel Rivero; siendo asi, que los demás S.S. que componen el Cabildo Eclesiastico  estaban re-

23.- unidos al mencionado Sr. Chantre, y a una, entonaron un solemne responso. Se asegura,

24.- que el Prelado Episcopal, concluidos los oficios fúnebres, hecho el ultimo responso: y se

25.- guarda silencio en recordar que este benemerito Prelado motu proprio se presetó en el

26.- coro aun antes que entrasen en la Iglesia las Corporaciones y Jenerales, que dio la pri-

27.- mera Antifona, y que canto la ultima leccion. Ya se ve por estas circunstancias omitidas

28.- en la Redaccion que el Iltmo. Sr. Obispo, coopero en cuanto estaba en sus facultades a

29.- la solemnidad de la memoria de Melgar ¿y entonces porque no recordarlas el Redactor?

30.- ¿Piensa acaso que se opine en contra del Iltmo Sr. Obispo, si a nada hubiese asistido? 

31.- ¿Qué L. lo obliga? Ninguna, luego no cometia crimen si no concurria a las funciones;

32.- al contrario, prestándose, como se prestó generosamente, dio realce a la fúnebre funcion,

33.- y una prueba inequivoca de su defensa al Sr. Prefecto. Por esta deferencia sin duda

34.- no ecsigió se solicitase primero su venta y permiso, para que las cenisas de Melgar se

35.- introdujeran en su diosesi y se depositaran en su Iglesia El, como Prelado, pudo impe-

36.- dirlo interin no se le presentasen las credenciales, y y diese el pase; y si no lo hizo, fue por

37.- alejar toda idea de oposicion que podría la malicia imputable, no obstante que los actos

38.- eran conforme a los tramites legales. ¿Y si eso es asi, por que acriminar, y dar a en-

39.- tender que el señor Obispo no asistió a todos los apartados fúnebres de Melgar? ¿Porque

40.- decirse mo quiso asistir al local donde se halla el Gobierno, que era el principal do-

41.- liente, a pesar de que se le invito por un jefe de parte del señor Prefecto? Este Beneme-

42.- rito general, no convidó, ni mando convidar al Iltmo Prelado para la peroracion del ex

43.- claustrado Valdivia, como falsamente se asienta; sin duda, porque a mas de considerarlo

44.- ajitado con la larga ceremonia de la bendición, advertiría, que el Pontifical, no es tan común,

45.- que sirva para autorizar actos que no acostumbra la iglesia. Jamas los Ministros de

46.- esta, deben presenciar, sino lo grave, serio y circunspecto. ¿Y tienen estas cualidades,

47.- el fingido llanto, y el hipocrito osculo que el exclaustrado Valdivia daba a la calavera de

48.- Melgar? ¿Por qué no recuerda el Redactor, esos osculos y esas lagrimas?. Seguramente

49.- por  que presume, y con justicia, que los sensatos la miraran como ridículo entremes, y

50.- no son análogas a un acto serio y religioso: ¿Y entonces porque acriminar que el Illmo.     

51.- Sr. Obispo no hubiese presenciado, esas puerilidades que no explicaban las virtudes del

52.- finado patriota? ¡ah¡ El hipócrita piensa que los mediso de que usa para sorprender y

53.- engañar, no serán jamas descubiertos, y que los incautos fácilmente caerán en la red que

54.- el menos esperto trasluce los fines incautos que se ocultan bajo la hipocresía, y levanta

55.- y el grito para  detestarlos y maldecirlos.    //

56.-  Asi lo he visto, y lo ha presenciado todo Arequipa que ha oído la general indigna-

57.- cion contra el exclaustrado Dr. Valdivia cuanto sin temor, ni respeto a la Relijion in-

58.- cita a que las ovejas se separen de su pastor. ¿Y que otro significado tienen las palabras

59.- de ved a este pueblo inmenso sin su pastor? No es otro, que el de dar a entender, que ese

60.- pastor había abandonado su grey; que no había querido concurrir a un acto religioso y obli-

61.- gatorio; que despreció la invitación que el Sr. Prefecto le hizo, para que como patriota

62.- asistiese al ceremonial fúnebre que los Arequipeños hacían al campeón Melgar; en fin,

63.- que todos declamen contra nuestro Iltmo. Prelado, causándolo por falta de patriotismo.

64.- Estas fueron seguramente las miras del exclaustrado; este el objeto de su infernal decla-

65.- macion. Pero ¡Oh prodigio de la providencia! Mugeres, hombres, niños, viejos, y en una

66.- palabra, todo asistente que por desgracia oyo al exclaustrado, se indignó; y el que me-

67.- nos lo compadecio por su ignorancia, y por sus criminales espresiones. En el mismo acto

68.- todos juraban, como Católicos, Apostolicos, Romanos, obedecer, respetar, y jamas separ-

69.- se, de su amado Padre, de su buen pastor, y de su dignísimo e Iltmo. Sr. Obispo To-

70.- dos protestan derramar su sangre, por conservar ilesa la Religion de J. C. , con la que

71.- no es conforme, el insulto y desprecio del prelado, que su misericordia ha concedido

72.- al Departamento de Arequipa. Si los Arequipeños como verdaderos Catolicos, y como

73.- patriotas, saben y entienden, que por uno y otro respecto están obligados a la sumision

74.- que gustosamente prestan al Ilmo. Sr. Obispo; que nuestra Constitucion no conoce otra

75.- Religion que la C. A. R.; y que en el acto de separarse de su verdadero Pastor, fal-

76.- tan a la Relijion y a los preceptos de la Constitucion. Que por consiguiente el excla-

75.- ustrado Valdivia, invocando al Dios vivo, lo ultraja, y llamándose patriota, es enemigo

76.- declarado de esa patria; pues quiere resistir a la autoridad, e introducir la discordia.

77.- Por todo lo que, refiriéndome al Conciliador, debe mirarsele como antipatriota y cri-

78.- minal de la Nacion; pues solo es verdadero patriota, dice el Conciliador el partidario de

79.- la concordia y de la paz. Ambas virtudes han sido atacadas por el exclaustrado, y por

80.- el Redactor, queriendo que la grey se separe de su pastor, y suponiendo, que este des-

81.- precio la insinuacion del Sr. Prefecto. Impostores; designad cual fue el jefe a que os re-

82.- refereis, para que quedéis confundidos con vuestra atroz calumnia. Arequipa esta cerciorada

83.- de lo falso de vuestro aserto. El jefe político como se ha dicho antes, ni invitó al Sr.

84.- Obispo, ni pensé en ello. Esta es una trama, en espresion del mismo conciliador, que

85.- se forja en las tinieblas, para alterar la armonía política. Si esa es vuestra intencion, os

86.- conocemos, y os tendremos por facciosos. Y tan lejos de que hayais avanzado con vu-

87.- estra elocución y redaccion, sabed, que todo Arequipa, y yo el primero, aun que el ul-

88.- timo de sus vecinos, de voz en cuello decimos, que jamas jamas nos separaremos un momento

89.- de nuestro Iltmo. Prelado, por que asi no los enseña y manda nuestra Relijion Santa

90.- la que juramos una, mil y millones de veces, defender con la ultima gota de san-

91.- gre; y por que también es conforme a nuestra Constitucion. Sabed también, que los

92.- Arequipeños como verdaderos patriotas, no negaran el tratamiento de Iltmo. de antiguo

93.- uso y costumbre, como lo dice la Suprema resolucion de 19 de Enero del año de 31;

94.- y que omitiendo el Redactor; la idea inequívoca de que su patriotismo es figurado, pues

95.- no cumple con lo que el supremo poder ha determinado, y nada menos que por las nove-

96.- dades, que el introdujo cuando hacia de prefecto interno.

97.- Todas  estas protestas, en que los arequipeños se ratifican, deben servir de satis-

98.- faccion, al Iltmo Sr. Obispo; a quien le suplican sus ovejas, que imitando a nuestra Ma-

99.- dre la Iglesia, esforze sus clamores, y pida al todo Poderoso, por la conversión de

100.- ese puñado de hombres que quieren separarse de los verdaderos principios de reliji-

101.- on. Que como Padre los corrija y reprenda, pues para ello tiene autoridad y armas que

102.- le ha dado el mismo J. C.; y si acaso fuesen rebeldes, los mire como a Publicamos, si-

103.- guiendo el consejo de San Pablo, y los que tenga como miembros muertos y corrompidos, se-

104.- parandolos del resto de su amado cuerpo, para que no sea contajiado. Ultimamente; si a

105.- nuestro amado Pastor, le ha  aflijido el temor de que el cisma, fermente y progrese en

106.- su rebaño, debe consolarte la idea de que nunca las Divinidad y verdad de su Esposa re-

107.- salta mas, que cuando se ve perseguida; pues es inefable la promesa de porta inferí non  

108.- prevalebunt adversus eam. En esta misma promesa promesa fundan sus esperanza los Arequipeños,

109.- por quienes garantiza.

110.- Jose Maria de Alvisuri

111.- AREQUIPA 1833

112.- Imprenta Publica de Francisco Valdez y Hurtado 


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